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Ramon Velázquez (Colaborador de "Fútbol de Etiqueta")
www.elfutbolesinjusto.com



Por fin llegó. Tras una larga espera, la máxima competición europea vuelve a colocarse en portada, con unos apasionantes duelos, en los que destacan los encuentros de nuestros equipos, Valencia, Madrid y Barcelona. De este modo, vamos a analizar las idas, estimando, desde mi punto de vista, la posible resolución de los encuentros de esta semana.

Valencia vs Schalke 04

Los de Unai Emery se enfrentan al Schalke de Raúl, un equipo que a lo largo de la temporada ha demostrado ser muy irregular. Prueba de ello es la posición en la que se encuentran en la liga, décimos con 29 puntos a 23 del líder, el Borussia de Dormuntd. Por su parte, los valencianos ocupan ahora mismo la tercera posición, confirmando así su dulce momento, ratificado con la victoria a domicilio contra el Atlético de Madrid.

Personalmente, por lo menos para la ida, el Valencia debe ganar, puesto que además de que es un equipo superior, deben utilizar el factor campo como arma principal. No obstante, el Schalke tiene armas para amargar la noche valenciana.

Porcentaje: Valencia 60% - Schalke 40%

O. Lyon vs Real Madrid

Se repite la misma eliminatoria que el año anterior. En dicha ocasión, los franceses hicieron valer el estadio de Gerland como fortín ante los blancos, que con el solitario gol de Makoun, consiguieron decantar la eliminatoria a su favor. Este año, y con espíritu de revancha, los de Mourinho van a salir a por todas desde un buen principio, para no dar lugar a sorpresa. Por su parte, el Lyon confiará en sus lanzas, Gourcuff, Lisandro y compañia, con las que espera vencer al combinado madrileño. La única duda por parte de Mourinho será, de nuevo, el jugador que colocará como 9. Todo apunta, tras las últimas intervenciones, que el honor lo tendrá Adebayor, pero quizás el portugués le da la opción a Benzemá delante de su antigua afición.

A priori, el Madrid tiene mayor potencial que el Lyon, pero el hecho de empezar en el siempre difícil estadio de Gerland, quizás le da probabilidades a los hombres entrenados por Claude Puel.

Porcentaje: O.Lyon 35% - Real Madrid 65%

Arsenal vs FC Barcelona

Reedición de los cuartos de final del año pasado y, sin lugar a dudas, plato fuerte de la jornada de la Champions. Los dos equipos que juegan el fútbol mas vistoso de Europa, que practican una misma filosofia, de nuevo enfrentados por el destino, en lo que se asemeja una eliminatoria con muchos goles.

El Arsenal, que llega en un buen momento de forma, cuenta con la duda de Nasri, su jugador mas determinante en lo que va de temporada, que lleva un tiempo lesionado, pero que Arsène Wenger ha indicado que podría disputar el encuentro. Aún así, cuenta con jugadores que están pasando por un momento de forma muy bueno, como Robin Van Persie, Cesc Fabregas, Alexander Song, la pareja de centrales Koscielny y Djourou y el joven portero Wojiech Szczesny, con quien Wenger cree haber encontrado la estabilidad en la portería. La única baja notable es la del lateral derecho Sagna, que está sancionado. Por su parte, el Barcelona cuenta con la baja de Carles Puyol, quien parece que será reemplazado en el centro de la zaga por Eric Abidal, como ha ido sucediendo en los últimos partidos (salvo contra el Sporting).

Así pues, y por el nivel mostrado, el Barcelona parte con clara ventaja ante los gunners, que deberán conjurarse para hacer un partido lo mas serio posible, intentando que la defensa, la parte mas floja del equipo, se comporte ante los Messi, Villa y Pedro. Además, deberían hacer valer el factor campo. Pese a todo, veo muy superior al conjunto azulgrana sobre el Arsenal.

Porcentaje: Arsenal 35% - Barcelona 65%

Con esto vemos el análisis de las idas disputadas por los equipos españoles. El martes de las semana que viene, se realizará la misma acción pero para la vuelta, esperando que, por lo menos, los resultados obtenidos en la ida no modifiquen el criterio aportado en los porcentajes.
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Por DAVID F. PASCUAL (Colaborador de Fútbol de Etiqueta)




La Premier League alcanza un máximo histórico de gasto en el mercado de invierno justo en el epicentro de la mayor crisis económica desde los años 30. Ni más ni menos que 264 millones de Euros. Da que pensar que la liga inglesa, que tradicionalmente se ha mostrado reacia a tirar la casa por la ventana en enero lo haya hecho este año. No sabemos qué extraña enfermedad aqueja a las islas Británicas pero en el viejo continente parecemos estar a salvo. Ha sido el Calcio italiano la competición continental que más ha invertido en el mercado de invierno con 125,5 millones de Euros, menos de la mitad que Inglaterra. Mientras, Alemania gastó 59,1 millones, España invirtió 41,8 millones y Francia 13,2 millones. Según las cifras oficiales, sólo en Alemania y Francia los clubes recibieron en traspasos más de lo que gastaron, indicando una clara muestra de un fútbol sostenible y saneado. Esta retahíla de cifras no es sino que una espada de Damocles que se cierne sobre la figura del presidente de la UEFA, Michel Platini. Y es que a menos de un año de que entre en vigor la nueva normativa de Fair Play financiero patrocinada por el ex futbolista francés ninguno de los grandes del fútbol europeo parece dispuesto a cumplirla. Por resumirla brevemente, estas directrices pretenden que los clubes se autofinancien los fichajes con el dinero procedente de las ventas, de forma que ningún equipo tenga que confiar su futuro financiero a un mecenas que cuando decida irse deje a la entidad llena de deudas.

Tabla del gasto en invierno, por liga, realizado por el Daily Telegraph.


No hay temporada que pase en la que no tenga más claro que Platini se ha metido en una guerra que no conseguirá nunca ganar. Luchar contra el sistema basado en el dispendio sin ton ni son -medida esta tan lógica y loable por los tiempos que corren- resultará tristemente estéril mucho me temo. Si a menos de un año de la entrada de la norma y los clubes no contienen el gasto… ¿Qué más pruebas que esa se necesitan para verlo claro? El fútbol es cada vez más un negocio y menos un deporte. Siempre fueron los futbolistas los que se enriquecían con todo esto, luego se sumaron los entrenadores, también los dirigentes y ahora los últimos en subirse al carro son los representantes. Estos últimos han convertido al fútbol en un mercado persa donde sus representados son pura carne que se vende al mejor postor. Los contratos no se respetan y los agentes FIFA azuzan a sus futbolistas para que busquen un traspaso con el que ´pillar cacho´. No amigo Platini, hay demasiados intereses como para que el fútbol se autorregule a sí mismo. Tristemente. Habría que preguntarle incluso a los aficionados. ¿Oiga, usted se sacaría el abono del Madrid si Florentino no trae el verano a un Cristiano, un Zidane o un Ronaldo? ¿Y usted, se abonaría al Chelsea si Abramovich no trae un Torres, un Drogba, un Malouda o un Shevchenko? Mucho me temo que la respuesta es que muchos dejarían de ir al fútbol con tanta asiduidad, y bueno, los periódicos dejarían de vender tanto. ¡Ay los periódicos! Ellos son casi tan culpables como los representantes en esto de la banalización del fútbol.

Fíjense cómo estarán las cosas cuando hasta los responsables de las ligas de fútbol se contagian del clima consumista. ¡Ellos, que deberían de ser un brazo armado de la UEFA! El jefe Ejecutivo de la Premier League, Richard Scudamore, considera que un futuro traspaso de 100 millones de Libras por uno de los jugadores que milita en la liga que dirige es “inevitable”. Total, que en vez de impedir que la bola de nieve siga creciendo directamente nos resignamos. Ciertamente contradictorio, Scudamore no duda en tildar de “absurdo” el precio que ha pagado el Chelsea –Erm, Roman Abramovich- por Fernando Torres, pero al mismo tiempo es capaz de ver los beneficios que tienen los megatraspasos en el fútbol actual. “Si ese dinero llega al club que vende y este lo gasta en cuatro jugadores, cuatro clubes recibirán una parte y estos podrán invertir en otros futbolistas de otros equipos y de esta manera se crea una economía alrededor de un solo traspaso por lo que existen aspectos positivos en ello”, reflexionó.

Mientras, John W. Henry, el estadounidense propietario del Liverpool FC cuya forma de gestionar el club se sitúa a una distancia sideral de los otros norteamericanos de la Premier –los huidos Hicks y Gillett y la familia Glazer- ha dado un espaldarazo a la normativa de Fair Play financiero de Platini en una entrevista en exclusiva a The Guardian. No sabemos si por despecho o porque realmente cree en ello, pero Henry ha cargado contra el método Abramovich y se ha mostrado contundente en que la prudencia en el gasto debe imponerse en el fútbol. Él, según dijo, predicará con el ejemplo. Para quienes le achaquen que acaba de pulirse 57,8 millones de Libras en Suárez y Carroll el dice que ese dinero no es del club, ya que procede de lo recaudado por las ventas de Fernando Torres al Chelsea y Ryan Babbel al Hoffenheim. “Me sorprendió que el Chelsea nos hiciera una oferta de 50 millones de Libras por Torres poco después de que trascendiera que el club acumuló pérdidas por valor de 71 millones de Libras en el ejercicio 2009-2010. Quizá es que clubes como el Chelsea pretenden evadir la nueva normativa UEFA”, espetó el norteamericano. Razón no le falta. Hasta ahora no tengo más que aplaudir todas sus decisiones al frente del Liverpool y es que el magnate estadounidense ha introducido algo de cordura y orden dentro del antaño caótico equipo de Anfield. Ahora sólo falta que las cosas les vayan bien, y que el propenso a las lesiones Andy Carroll mantenga la magnífica forma que trajo del Newcastle.

Me doy cuenta de que soy un romántico pero quiero que vuelvan algunas cosas del fútbol de antes. No me resulta nada agradable encontrarme en la prensa y la radio con las luchas encarnizadas de jugadores como Alves que obcecados por el representante de turno están a punto de dinamitar su carrera deportiva abandonando un club ganador por un experimento con gaseosa tipo Manchester City. Un límite salarial como el que tienen en la NBA no sería de recibo. Ya es hora de que el fútbol se parezca un poco más a la mundana realidad de la gente de a pie, en vez de que nosotros soñemos de pequeños con darle patadas al balón como manera de llegar al estrellato y vivir una vida de placeres.